300. EVA
Eva, se encuentra sentada tomando una copa de vino recostada en un cómodo sillón de una casa de regreso a la ciudad que la persigue. Deja que su imaginación vague, recordando cómo vivió en esta casa por muchos años en compañía de sus padres. Que desde pequeña le inculcaron que ella era un tesoro, una princesa como solían decirle y que se merecía todo.
¡Malditos! ¿Cómo pudo nacer de unos padres como esos? Ella debió nacer en una familia millonaria, ¡millonaria!
Vuelve a dar otro largo sorbo en