207. SANTIAGO
Al llegar a su habitación, Isabella mira a Christian todavía apenada y avergonzada por lo que hizo, este sin decirle nada, viene y la abraza muy fuerte, escuchando como ella se echa a llorar en su hombro, sin que medien palabras.
—Todo va estar bien Bella, te lo prometo, no dejaré que le pase nada a nuestros hijos. Tienes que hacer un esfuerzo en calmarte, todos te amamos y nadie quiere hacerte daño, ni a ti ni a tu madre, y mucho menos a nuestros hijos.
Ella no dice nada, sigue abrazada