128. ABUELOS
En este momento son interrumpidos por la abuela Tania que les pide que vayan a tomar el té. El abuelo les sigue al momento, invitándolos a pasar al salón. La risa de los niños hacen que giren sus cabezas para verlos llegar corriendo y dirigirse hacia ellos. Llegan y se les lanzan a los brazos besándolos felices.
—¡Abuelito viniste a verme!—exclama Lucía entusiasmada
—Sí, mi niña, vine a verlos a los dos. Vinimos, porque su abuela también vino a verlos.
—¿Ya abuelita nos quiere también? —pregunt