Mundo ficciónIniciar sesiónMaya...
Esa noche regresé a casa con la mente turbada, el silencio en las calles era incómodo y tenía la sensación de que algo no estaba bien. Abrí las cerraduras de seguridad de la puerta y entré, encendí las luces y noté su parpadeo, sabiendo que no era normal.El mal presentimiento regresó y recordé la invitación de Samantha a cenar en su casa, y por un momento, lamenté no haber aceptado. Sacud&ia






