Capítulo 63. ¡Felices vacaciones, padrino!
El Narrador:
El domingo en la mañana, el hangar privado de Santiago de León respiraba una calma aparente. Christopher subió al imponente avión corporativo, donde el murmullo de los pasajeros cesó al instante. Al entrar en la cabina principal, saludó uno por uno con su habitual carisma, pero su presencia generó un revuelo inmediato.
Las tres hijas de su padrino, Liam Pocaterra, se tensaron en sus asientos, devorándolo con miradas cargadas de asombro y una indiscutible admiración.
—¡Es la sorpres