—Me asustaste. —Coloca una mano en su pecho y luego cubre su cuerpo con sus manos para que no la veo, él inmediatamente se ríe.
—Amor, ya te he visto desnuda, no tienes por qué cubrirte, además, habíamos acordado de que vendría a dormir contigo, no entiendo porque te asustas. —Niega con su cabeza riendo y se acerca a ella.
—No puedo acostumbrarme de un día para otro y considerarlo normal que me veas desnuda. —La toma por la cintura y une sus frentes.
—Entonces podríamos pasar todos los días jun