—Está bien hermosa, entonces te dejaré las llaves en la cocina y disfruta tu día, te quiero. —Estaba animada.
—También te quiero. —Sonríe en los labios de Ascher.
—No puedes plantar a tu familia para salir conmigo nena. —Gira su cabeza a un lado para suspender el beso.
—Ascher, gracias a ti tengo momentos en familia, gracias a ti tengo paz y llevamos tiempo que no salimos, además, no escuché que mi abuela se ha quejado, ella lo entiende y desea que lo disfrute. —Trata de buscar sus labios y no