Narra Kate.
Sigo devastada por lo ocurrido, Adam trata de consolarme, sin embargo, no tengo cara para mirarlo a los ojos.
—Mi vida, no llores, por favor. —Escucho preocupación en su voz.
—Lo siento mucho, no sé qué pasó. Todo fue muy confuso. —Digo y vuelvo a romper en llanto. Después de esto no creo que se quiera casar conmigo.
Siento que me abraza, sin embargo, me alejo de él, me siento muy mal como para dejarme consolar.
—Kate… —Lo interrumpo.
—Si después de esto no te quieres casar, lo ente