Regresé a la mansión, debía estar allí para evitar sospechas, mis manos derechas me cubrían, ante todos estaba solventando los problemas de uno de los condados del estado. Al llegar a la mansión solté un gran suspiró, subí hasta mi habitación y me duché, necesitaba relajar mis músculos, sentía un gran peso encima y debía liberarlo. Salí del cuarto de baño y me vestí, ropa lo suficientemente cómoda para poder descansar lo suficiente.
Baje por un vaso de leche y recibir las noticias y comunicado