Pasó una semana que se me hizo eterna. La ausencia de Jake me estaba destrozando y tan repentinamente me echaba a llorar como me invadía la furia y la rabia. Sahira sólo lloriqueaba y ni siquiera quería hablar, por lo que debía lidiar sola con el dolor y la incertidumbre. Solamente un día sentimos algo extraño en nuestro enlace con Jake por lo que sabíamos que seguía vivo. Intentamos contactar con él pero duró unos pocos minutos antes de desaparecer por completo... y hundirnos de nuevo en la os