Capítulo 43.
No llegamos a nuestra habitación. Cole me llevó al primer cuarto vacío que encontró que resultó ser una especie de sala de recepción en el que habían algunos cuantos sillones mullidos.
Mucho más tarde, cuando nuestras respiraciones se calmaron y mi corazón dejó de latir salvajemente en mi pecho, recordé que el rey Marco había dicho algo sobre regalarnos un libro.
-Oye Cole, ¿De qué iba todo eso de regalarnos un libro por nuestra alianza?- Pregunté curiosa. Si alguien podría saber del asunto, er