En ese momento, dentro del coche, Regina no tenía otra opción que aceptar las órdenes de Rafael porque la verdad también que proteger a su familia para no dejarse humillar por nadie, a pesar de que tenía que engañar y mentir, lo iba a hacer con buenas intenciones.
—Me alegro de que aceptes mi trato porque la verdad nunca las cosas han sido fáciles para mí, entonces dame tu dirección para dejarte en la puerta de tu casa, no quiero que pienses que te estoy secuestrando porque no soy ese tipo de p