En medio de la madrugada, alguien extraño estaba visitando a José en su cuarto, mientras que seguía conectado a los aparatos, midiendo sobre todo la respiración que estaba teniendo para vivir.
A esa persona nadie tenía el derecho de revelarla por el momento, sin embargo, quizás tampoco le quería hacer daño o quizás si con todo lo que está ocurriendo nadie sabía quién podría ser sus aliados reales.
Entonces aprovecho para sentarse cerca de ese señor, quien de verdad estaba agonizando poco a poco