Capítulo 10. ¡Aquí no hay lavadora!
Cuando los niños se subieron en su pequeño autobús personal, y emprendieron marcha hacia el colegio, Kaitlyn por fin pudo respirar en paz. Tuvo que mandar a los niños al baño para que se ducharan y quitaran toda esa suciedad provocada por la pelea. Más tarde, tendría una conversación con los niños.
No les gustaba ver como ellos se ofendían o peleaban. Eran muy chiquitos para esas cosas.
Observó como el vehículo se alejaba campo abajo, donde el claro se extendía. No había ido allí así que lo s