Llevó varios días sin poder descansar, pues, el dolor inunda en mi corazón. ¡Oh padre cuánto te necesito!
En la penumbras de mi habitación, con los recuerdos que perturban mi mente, mi las lágrimas escapan de mis ojos sin control, porque que estoy enamorado, pero este amor duele. Mañana la alejaré de mí para siempre, y eso no ha hecho otra cosa más atormentar mi corazón, porque sé que no la volveré a ver. No podré ver su hermoso rostro, no besar sus labios, no podré tocar su piel...Es difícil