Angelica no sabia que responder ante esa pregunta, su corazón latía a mil por hora porque el hombre de su vida se estaba confesando directamente, se sentía extrañada pero al mismo tiempo afortunada mirándolo con los ojos cristalizados, mientras Estiven sentía los peores nervios que podía imaginarse incluso más que con el caso del posible embarazo de Luna; no tenía una respuesta donde no sabía si volver a preguntar, insistir o mejor dejar el tema hasta allí porque lo que menos quería era que Ang