Capítulo 66 —El deportivo azul metalizado
Narrador:
A la mañana siguiente, Elektra despertó con el corazón aún acelerado por todo lo que había sucedido en las últimas horas. Observó a Dorian dormir a su lado y sintió una mezcla de emociones que no podía describir. Sabía que tenía que hacer algo, al menos para que su padre dejara de preocuparse. Tomó su teléfono y, con cierta ansiedad, decidió llamarlo.
—Papá —dijo en cuanto escuchó la voz de Gideon al otro lado de la línea.
—¡Elektra! —exclamó