Mundo ficciónIniciar sesiónㅡ No puedo dejarte sola, mi reina.
Keshua repite por tercera vez. Sus ojos están duros, y tengo que respirar profundamente y contar hasta diez para no perder los estribos con su sobreprotección. Hay dos guardias mirando desde la distancia, listos para intervenir en nombre de Alaric, que está a mi lado sosteniendo todas nuestras pertenencias con una mano.
El otro está envuelto alrededor de mi cintura.
ㅡ Keshua, no estaré solo. ㅡ Hablo, lentame







