Otro mensaje le había enviado Esteban a Brooke, otro de los tantos que le hubo estado enviando durante días, otro más diciéndole que quería verla solo que estaba vez le golpeaba de una forma diferente.
La ya acostumbrada sonrisa que se le formaba cuando ella le daba la respuesta afirmativa no apareció en los labios de ese hombre, la felicidad irradiante no se mostraba por todo su rostro, no, ahora todo era diferente, todo estaba a punto de cambiar porque las cartas no habían jugado a su favor