Mundo ficciónIniciar sesiónA mi casi me da mucha pena porque desgraciadamente fingía en ser como ellos. Pero aun así no quiero que me afecte demasiado.
— Por las escaleras vamos. — me dice él guardia moreno.
Subimos las escaleras que en realidad es una maldita belleza. Están esculpidas de roble y hasta el mismo aroma me hace sentir muy bien. El techo del edificio es de un color blanco. Está lleno de candiles de muy buena calidad. El acabado es dorado y está así por todas partes.
Cuando cruzamos la







