Edmond.
»Me había tardado un poco más de lo normal, los animales estaban intranquilos. Cuando tomé el camino un sentimiento extraño me hacía mirar hacia atrás y a los lados, a pesar de que no veía nada algo me decía que no estaba sola. En medio del trayecto me interceptaron por la espalda. Alguien me agarró del cabello y luego colocó un paño con alguna sustancia extraña en mi nariz; juro que aún puedo sentir el aroma. Perdí el conocimiento; cuando desperté todo era muy confuso; estaba amordazad