Capítulo 67. Una gran noticia.
Los niños la acompañaron a su habitación, la ayudaron a ponerse cómoda y hasta la arroparon. Elena les había confesado que aún se sentía algo mareada, así que decidieron asegurarse de que estuviese bien.
—¿De verdad no te hicieron nada en la fiesta? No es normal que estés tan débil si nunca habías estado enferma —dedujo Theo, evaluando el rostro de la mujer que se notaba un poco pálido.
—No nos mientas —exigió Max con el ceño fruncido—. Ese Jacob tiene cara de ser malvado. ¿Qué te hizo?
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