Capítulo 27. Un hombre con dos facetas.
Esa noche, cuando acudieron al comedor luego del anuncio de Charles de que la cena estaba lista, todos se sorprendieron al encontrar a Adrian allí, sentado a la cabecera de la mesa.
Los trillizos se quedaron inmóviles un segundo, incrédulos, antes de correr hacia él para saludarlo con un abrazo.
—¡Papá! —gritaron al unísono con enormes sonrisas en el rostro.
Todos se sentaron a su alrededor, hablándole casi al mismo tiempo. Elena se quedó de pie un instante más, con el corazón latiéndole fuerte