Sylvia frunció los labios y preguntó en voz baja:
—Thomas, llegaremos pronto al aeropuerto. ¿Dónde está tía Tonya y mis hijos?
—Luego. Podrás verlos después en dos cruces más.
—Está bien... —Sylvia apretó los puños.
Ella escondió un cuchillo en su puño cerrado. El cuchillo era el que usaba para cortar frutas para sus hijos cada vez que salían, así que siempre la tenía en su bolso.
Cuando se reúna con tía Tonya y sus hijos, podría amenazar a Thomas para que los libere con el cuchillo.