¿Hubo alguna vez una sensación peor que la de ser abandonado por tus seres queridos cuando más los necesitabas?
Odell había hecho que la abofetearan sesenta veces por aquel entonces, hasta el punto de que había quedado con la cara tan hinchada como si le hubiera picado una abeja.
Su padre biológico no solo no se había compadecido de ella, sino que incluso la había cupado de que las cosas salieran mal con los Carter y la había expulsado de la familia.
A partir de ese momento, Sylvia perd