Odell se quedó mirando el rostro tranquilo y radiante de Sylvia. Al notar lo confiada que se veía, su profunda mirada se tornó pensativa.
Sin embargo, él aún creía firmemente que Tara era una mujer gentil y amable. ¿Cómo podría ella pedirle a su tía que le hiciera daño a la Señora Carter?
Tras un largo silencio, Odell dijo: "Las piernas de la Abuela son débiles, pero tampoco le sería imposible subir la colina por ti. También estoy seguro de que sabes la razón por la que te vi junto a Edmund"