Su expresión estaba fría y severa mientras miraba a Sylvia que intentaba escapar.
Las piernas de Sylvia temblaron, haciendo que casi perdiera el equilibrio y se cayera.
El guardaespaldas que había recibido una patada en la entrepierna finalmente se acercó.
Sylvia permaneció quieta en la parte superior de la puerta, sintiéndose indecisa sobre si debía saltar o volver a entrar.
Un sentimiento incómodo comenzó a establecerse en la atmósfera.
Momentos después, Odell salió del coche y se ace