Liam debe estar ocupado. Le tomó algún tiempo responder:
—Sí. ¿Regresaste al dormitorio con tus amigos?
Caprice respondió:
—Acabamos de regresar del restaurante hace un rato. Ya estoy descansando en la cama.
Para demostrar que decía la verdad, tomó una foto halagadora y se la envió a Liam.
Liam respondió:
—Bueno, asegúrate de descansar lo suficiente.
Caprice sabía que nunca había sido un hombre hablador y no tenía ningún deseo de mantener la conversación, pero sólo era