Sherry puso los ojos en blanco y dirigió sus piernas hacia John.
—¡Levantarse de la cama!
John recibió el golpe con toda su fuerza y lo tomó por sorpresa. A pesar del impacto, permaneció en la cama, sin apenas inmutarse.
En un intento de patearlo nuevamente, Sherry cometió un error. John, aprovechando la oportunidad, la agarró por los tobillos tan pronto como sus piernas estuvieron fuera de su alcance.
Ella lo fulminó con la mirada y gritó:
—¡Déjalo ir!
Al darse cuenta de que su p