En ese instante, el coche se detuvo en una bulliciosa calle comercial repleta de tiendas de ropa. Entre ellos, una boutique que vendía ropa provocativa para mujeres llamó la atención de Sherry.
Los ojos de Sherry brillaron.
—Brandon, detén el auto.
Brandon detuvo rápidamente el auto.
Sin demora, Sherry abrió la puerta y salió. Tristan la siguió rápidamente y le preguntó con curiosidad:
—Sra. Sherry, ¿planea comprar ropa?
Una sutil sonrisa apareció en los labios de Sherry.
—Sí.