Justo cuando Odell esperaba que Sylvia expresara cierta preocupación por él, el silencio flotaba en el aire.
Pasaron los momentos, pero su voz permaneció ausente del teléfono de Liam.
El trío de niños miró la pantalla del teléfono.
Aunque Odell no pudo presenciar la pantalla, dedujo que la conexión no se había cortado ya que la imagen seguía en movimiento. Su ceño se frunció con fuerza y sus labios se torcieron en una línea fría.
En ese momento, Flint, en tono de lástima, le suplicó a