Mundo ficciónIniciar sesiónTres meses después
Aitana había pasado unos meses frustrantes, no solo había tenido guardaespaldas hasta para ir al baño, sino que, por petición de su esposo, había tenido que asistir a clases y realizarse exámenes médicos cada dos semanas.Aunque no se mostraban en los mismos, algo extraño, los desmayos seguían ocurriendo y eso, preocupaba a Helmut, quien, desde la distancia, no sabía si la maldició






