George.
Las cosas no llevaban un buen rumbo, la situación se volvió más complicada y esta vez tenía no solo una sospecha, si no una confirmación de haberlo hecho.
Con seis horas detenido, se había hecho la búsqueda de huellas en el arma homicida, sin encontrar nada, lo que atribuyeron a que se limpió para evitar el descubrimiento de estas. Nada me ayudó.
Mis amigos tenían la intención de ayudar, pero no sé logró mayor cosa ya que todo apuntaba a que yo era el culpable.
Otra vez en una celda,