Capítulo 131. Una noche inolvidable
Ya es de noche cuando Benedict al fin consigue salir del edificio sin ser visto. Toma su camioneta y regresa a la hacienda asegurándose de que nadie lo siga. Ya allí, se siente muy inquieto. Un nudo en su garganta no lo deja respirar con normalidad. No está convencido de decirle a Egil sobre lo que averiguó. Su hermano es un hombre muy impulsivo y eso puede jugarle en contra.
Por la ventana, mira hacia la casa principal y su corazón se acelera. Debe encontrar alguna manera de protegerlos, pero,