Al terminar el día, Jeremy regresó a la mansión, no tenía nada concreto en mente por hacer, estaba de mal humor y sólo deseaba meterse en su cuarto y no hablar con nadie.
En cuanto llegó de una vez se dispuso a subir las escaleras, había subido algunos escalones cuando de pronto oyó la voz de Bridget:
—¡Jeremy llegaste! —Él volteó a mirar , no se esperaba que ella estuviera en la mansión, y no tenía ánimos de atenderla. Puso una falsa sonrisa y bajó las escaleras.
—¡Linda! creí que ya te había