Capítulo 11 – El sonido que congeló mi corazón
Punto de vista de Elena
El salón estaba vivo de luz y sonido.
Las cámaras destellaban sin cesar. Las voces se superponían—llamando mi nombre, elogiándome, tirando de mí en todas direcciones.
—¡Elena!
—¡Señorita Elena, por aquí!
—¡Felicidades!
Sonreí, porque tenía que hacerlo.
Esta noche, yo era el centro de todo—la mujer que había surgido de la nada para convertirse en algo inolvidable. La mujer que todos, de repente, querían conocer