Mundo ficciónIniciar sesiónAlejandro no estaba tan herido como Rodrigo, y por el efecto de la droga que consumió minutos antes tenía una fuerza y resistencia descomunal. Agarró al otro del cuello y comenzó a ahorcarlo con todas sus fuerzas impulsadas por el odio.
Al poco tiempo Rodrigo ya no podía más, Alejandro lo tenía fuerte contra la pared y lo estaba asfixiando. Su rostro comenzó a cambiar de color; primero enrojeció, luego tomó una tonalidad color purpura y sus ojos parecían qu
Hola a todas. Mañana esteré publicando el final de esta historia.







