-Ya veremos la manera de que esa mujer tenga su merecido, pero ahora necesitas calmarte, toma...
Me entregó un par de píldoras, no sé qué demonios eran, pero me sirvieron.
Ya más tranquila decidí llamar a mis dos aliados, voluntarios o no.
*
-¿Hola?
-... ¿Qué quieres Nath?
-¡Amme! ¡Qué gusto escuchar tu voz!
Veo que no estás de humor...
-Jamás he estado de humor para hablar contigo, Nath…
-Como sea, sólo llamaba para hacerte un pequeño recordatorio.
Imagino que ya has visto las noticias