-Lo... Lo siento.
-Descuida, ya nos iremos conociendo y verás que soy más joven de lo que aparento...
Me guiñó un ojo. Me puse un poco nerviosa, el hombre tenía una sonrisa coqueta y agradable.
Fue muy amable conmigo, desde ese día y hasta ahora, nos casamos un mes después de eso en Francia, en una de sus tantas propiedades, entre plantas de vid y un hermoso atardecer.
Nahim y yo no nos amábamos, así que firmamos un contrato prenupcial que indicaba que para que él pudiera cumplir con las exi