Eso cambiará cuando te cases conmigo, créeme nadie se atreverá a prohibirte la entrada a algún lugar, a menos que deseen quebrar o que les cierre todas las puertas en la ciudad y fuera de ella.
-¿Por qué me preguntaste si me gustaba la playa?
-Sólo quería saber cosas de ti y no hay mejor forma de saberlo que preguntándote.
-Entiendo…
Me miró y no pude evitar sentir ternura al ver su carita.
Limpié sus lágrimas con mis manos y la besé.
Sus suaves y deliciosos labios aceptaron mi beso y lo corres