Capítulo 950: Envidioso, tacaño, egoísta
Después de aquel baño caliente la llevé a la cama en la sala y la sequé.
-Sé que puedes, pero quiero hacerlo yo. Ya que tú me proteges, me toca a mí cuidar de ti y es así como quiero hacerlo.
Besaba su piel mientras pasaba la toalla suavemente sobre ella.
¡MUAK, MUAK!
-Andrew… Amor…
¡MUAK, MUAK!
-Déjame consentirte, amor.
Abrí sus piernas y coloqué boca justo donde están imaginando.
-¡Andrew! ¡Aaaaah! ¡Mmmm!
¡MUAK, MUAK!
Besos, mordiscos y alg