Capítulo 144
El aire dentro de la habitación del hospital era demasiado limpio. Demasiado tranquilo, demasiado falso. Ailen West permanecía recostada sobre la cama, con la mirada fija en el techo blanco, mientras sus dedos jugaban lentamente con la sábana, deslizándola entre sus manos con una calma que no corres