Capítulo 136
El silencio seguía suspendido entre ellos, pesado, inquietante. Cargado de todo lo que ya se había dicho… y de todo lo que aún no. Helen permanecía de pie, erguida, con esa dignidad que nunca abandonaba, pero su cuerpo… su cuerpo empezaba a traicionarla, primero fue leve, un mareo. Casi imperceptibl