Mundo ficciónIniciar sesiónLeila estaba frente a Rafid, lo observaba con detenimiento, la hora que ella había calculado para su charla se había excedido, llevaba en la oficina del moreno más de tres horas, no solo consolando al hombre por la muerte de Farid, también explicándole todo, el gran secreto de los Khattab ahora estaba en las manos de Rafid.
— Farid pudo ser feliz a mi lado. — dijo el hombre con sus manos hechas puño.
— Él no sab&







