Mundo ficciónIniciar sesiónSu respiración se había vuelto pausado, tomé su brazo izquierdo que quería salirse de la cama y se lo acomodé al lado de su pecho. Escuché la puerta de la entrada abrirse y salí de la habitación, mirándola dormida una vez más y cerrando su puerta después. Rogaba para que no tuviera esas horribles pesadillas de las que nunca me había hablado de que se trataba







