Capítulo 18. Una posibilidad asombrosa.
Ava caminó hacia la majestuosa mansión Miller con Diana en brazos. Cada paso que la acercaba a su antigua casa era como un puñal en el corazón, anticipando el dolor de tener que despedirse de su pequeña. Su mente le recordaba la necesidad de separarse, pero su corazón clamaba en desesperación.
Detrás de ella, la trabajadora social y la niñera las seguían a una distancia respetuosa, la señora Miller les tomó algunas fotos más que quedó en enviarle a Ava, porque esta de los nervios había dejado s