"Tu cuerpo está muy sensible, incluso antes de quedarte embarazada". Se quejó, con los ojos fijos en ella. Y sus manos también. "¿Recuerdas aquella noche...? ¿La primera noche que te toqué los pechos?".
Ella asintió, con los ojos llorosos. "¿Cómo voy a olvidarlo...?", se estremeció cuando él tiró de ella. Los recuerdos de aquella noche la hicieron volverse loca entre sus piernas temblorosas.
Él acercó la cabeza hasta casi apoyarla en la pared, junto a la suya, y susurró: "Me dispararon