Finalmente, él levantó la cabeza y la miró fijamente: "No escuché una pregunta Vetta".
"Simplemente me desconcierta, Su Majestad. Por qué dejarías que tu esclava se mude a la Colonia Real... a la habitación de la Princesa Melia... y además la esclava resulta ser la hija del Rey Cone".
"No trasladé a la hija del Rey Cone a esa habitación. Trasladé a Remeta". Él cogió un nuevo pergamino y lo desdobló lentamente. Lo puso sobre la mesa y lo examinó pensativo.
"¿Remeta?". ¿Qué tiene eso que