Mundo ficciónIniciar sesiónNo puedo creer la emoción que Edgar tiene, espero que sea emoción y no burla dado que una vez dije que jamás llegaría el día en el que me casaría porque eso no se hizo para mí, pero la lengua me castigo y el destino me llevo a otro rumbo del que jamás imagine.
—Deja los halagos para otra ocasión y ahora dime donde está mi anillo —susurro—, tienes que entregármelo.
Antes que se me







