Mundo ficciónIniciar sesiónMadre santísima, tenía que aparecer, ¡no puede ser!, esta mujer llega justo en el preciso instante en el que se le necesita. Ni modo, ahora tendrá que decirme sus andadas, aunque yo se lo había prohibido, pero es que este caso es especial y no quiero que me mienta.
—Amor, estoy un poco resentido contigo porque me mentiste, pero ahora que sé que es de tu madre me voy a cambiar porque ahora recuerdo que me están esperando —est&a







